Grupo ACP recibe premio a la excelencia del BID

Luis Felipe Derteano, Presidente del Grupo ACP

Luis Felipe Derteano, Presidente del Grupo ACP

El Grupo ACP, accionista mayoritario de Aprenda, recibió del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el “Premio Mérito al Desarrollo Regional de América Latina y el Caribe Juscelino Kubitschek”, como reconocimiento a la Excelencia por su trayectoria en la categoría Economía y Finanzas .

El premio Juscelino Kubitschek, fue creado hace tres años para conmemorar el 50 aniversario del BID, y reconoce a las organizaciones que hayan desarrollado acciones, programas o proyectos que estén colaborando de forma destacada y significativa en el desarrollo económico y social de los pueblos de América Latina y el Caribe en materia de “Economía y Finanzas” y “Desarrollo Social, Cultural y Científico”.

El Grupo ACP es la primera organización peruana que recibe el premio del BID, el cual destaca la labor que ha venido realizando a favor del desarrollo de los emprendedores y empresarios de la micro y pequeña empresa de la Región.

“Nos llena de orgullo recibir este reconocimiento del BID, que resalta la labor que se propusieron nuestros fundadores hace 43 años: brindar las herramientas necesarias para impulsar el desarrollo y progreso de los peruanos y hermanos de la Región. Este reconocimiento nos motiva a continuar impulsando por nuestra sociedad latinoamericana, trabajando para expandir las fronteras y llegar a más emprendedores y empresarios de la micro y pequeña empresa de de la región latinoamericana, cumpliendo con los objetivos de nuestra misión social”, resaltó Luis Felipe Derteano, presidente del Grupo ACP.

Desarrollo rural: La emoción como estrategia de aprendizaje

Giancarlo Cafferata Ormeño, Gerente de Capacitación y Desarrollo


Las empresas del sector minero energético invierten recursos cada año en proyectos para el desarrollo de las capacidades en sus comunidades de acogida. Partir de la emoción para lograr un aprendizaje que perdure en el tiempo está dando resultados en proyectos emprendidos por empresas del sector. ¿Apostaría usted por este nuevo enfoque?



¿Recuerda usted el nacimiento de su primer hijo?, ¿su boda?, ¿su primer beso? Es posible que sólo basten estas preguntas para desatar un sin número de emociones que yacen almacenadas en nuestros recuerdos listas para ser redescubiertas.

Hace algunos meses durante un taller le pedí a uno de los participantes compartir con sus compañeros los detalles de un viaje de negocios al que tuvo la suerte de asistir hacía dos años. El resultado fue una descripción vívida llena de entusiasmo y auténtica fascinación por la oportunidad que había tenido. Era de admirar la abundancia de detalles y adjetivos que usó para tratar de transmitirnos su experiencia. Fue más que obvio lo fresco y vívido del recuerdo en su mente. ¿Por qué una persona que participó de un viaje de negocios hace dos años recuerda tan claramente su experiencia? La respuesta a esa pregunta es la misma que explica por qué a un niño de diez años le resulta tan placentero sentarse durante varias horas frente a una consola de videojuegos y tan tedioso y aburrido atender a una clase: Por el conjunto de emociones que se generan en cada actividad.

Estoy seguro que estos casos nos resultan familiares porque a todos nos ha pasado que algunas actividades nos resultan sumamente tediosas y otras muy placenteras; pero, ¿qué implicancias tiene esto al campo del aprendizaje de adultos en el sector rural?

¿Cómo intervienen las emociones en el proceso de aprendizaje?

Las emociones pueden funcionar como barreras o catalizadores del aprendizaje y definitivamente sirven para fijar los saberes en la memoria y que éstos sean recordados aún con el recorrer del tiempo. Las emociones negativas desvían la atención hacia sus propias ocupaciones interfiriendo el intento de concentración del participante. Cuando las emociones entorpecen la concentración lo que ocurre es que se paraliza la capacidad mental cognitiva llamada ‘memoria activa’, la capacidad de retener en la mente toda la información que atañe a la tarea que estamos realizando. Por el contrario, las emociones positivas generan mayor concentración e interés, potencian la memoria activa y generan mayor retención dada la estimulación sináptica1 que ocurre en nuestro cerebro.

El aprendizaje del adulto en el sector rural

El aprendizaje en el adulto consiste en procesar información variada. Para esto la organiza, la clasifica y luego le realiza generalizaciones. Es decir, aprende por comprensión, lo cual significa que primero entiende y después memoriza. Sin embargo, la memoria suele ser frágil ya que es bastante común que poco tiempo después el recuerdo de lo aprendido se caiga en el olvido. En muchos casos, inclusive, no se llega a la etapa de comprensión ya que la atención termina cediendo paso a otros pensamientos impidiendo la concentración.

El modelo andragógico2 propuesto por Aprenda encuentra su dinamismo en reconocer la importancia de la interacción de varios elementos. No se trata solo de crear conocimiento. Eso sería suponer que el adulto no sabe nada. Nuestro modelo parte de ordenar los saberes previos para, sobre esta base, construir el nuevo conocimiento.

Para muchos, uno de los mayores retos de aprendizaje está en las zonas rurales debido a que los recursos formativos que emplean en las zonas urbanas parecen ser menos efectivos fuera de ellas. Nuevamente generar un entorno donde existan emociones positivas y donde los participantes se diviertan resulta la clave para el éxito.


5 factores clave para asegurar el aprendizaje de las personas del sector rural
Conceptos claros y directos Al participar de un proceso de desarrollo de capacidades, las personas tienen necesidades específicas que requieren un enfoque práctico y de fácil aplicación. Debe aplicarse el método “Aprender haciendo”.
Jugar y divertirse aprendiendo El elemento lúdico y participativo es esencial. Olvidémonos de las charlas monótonas y aburridas, rescatemos la participación activa como eje central del aprendizaje empleando dinámicas, vídeos, títeres, juegos y otros recursos educativos.
Facilitadores y no conferencistas Más que un expositor erudito, el profesional responsable del aprendizaje tiene un rol de facilitador. Su función es la de presentar conceptos y generar reflexión a través de espacios de diálogo, la ejemplificación de situaciones y anécdotas de naturaleza cercana y cotidiana a los participantes.
Valoración y reconocimiento del esfuerzo Existen saberes comunes en el colectivo y aprendizajes que deben ser valorados y aprovechados durante los procesos formativos. No valorar estos saberes y aprendizajes sería tratar como niños a nuestra audiencia lo cual no suele ser bien recibido. Comprender que el participante realiza un gran esfuerzo para dedicar parte de su tiempo a la formación y reconocer el esfuerzo es también clave.
Identificar y conocer el ambiente Todo concepto expresado en la capacitación debe estar circunscrito al contexto en el que se desenvuelven los participantes, en su actuar cotidiano y la realidad de la localidad en la que se encuentran. Esto ayudará significativamente al aprendizaje.

El modelo en la práctica

Recientemente hemos iniciado, junto a Anglo American, un proceso formativo en la Comunidad Campesina “Tumilaca – Pocata – Coscore y Tala” ubicada en el área de influencia directa del Proyecto Quellaveco en la región Moquegua. Se trata de un proyecto que aplica el enfoque andragógico en el logro de su objetivo de promover nuevas iniciativas empresariales. Las actividades de capacitación, asesoría y exploración de negocios usan un sin número de recursos: dinámicas, juegos de roles, vídeos, música y otros. Asimismo un grupo de capacitados participará de un viaje de negocios de cuatro días para conocer las experiencias de otros emprendedores y realizar visitas a empresas reconocidas. Sin duda, la combinación de estos elementos hará que su aprendizaje no se limite al período del proyecto sino que perdure en el tiempo y se convierta en el primer paso de sus nuevos emprendimientos comunitarios.

En Aprenda ya hemos capacitado a más de 200,000 empresarios de los cuales más del 10% viven en zonas rurales; es por ello que hemos generado diferentes mecanismos para llegar a los participantes: Juegos, dinámicas, historias, concursos, títeres, videos, novelas, etc. Sin importar la sofisticación del recurso que empleemos hay que entender parte de nuestro rol como capacitadores, es también, generar un ambiente positivo donde el empresario disfrute del proceso de aprendizaje y salga con respuestas concretas a sus inquietudes y motivado a seguir adelante.

1 La sinapsis es el proceso esencial en la comunicación neuronal y constituye el lenguaje básico del sistema nervioso

2 La Andragogía, es la ciencia que estudia la educación de las personas, desde su fase adulta hasta la madurez.

Microempresa y Minería: Caminos hacia la inclusión

Giancarlo Cafferata Ormeño, Gerente de Capacitación y Desarrollo


No hay duda del crecimiento y demanda de nuevos productos y servicios que la minería trae para una región. Sin embargo, la relación que se establece entre las comunidades y las micro y pequeñas empresas (MYPES) de de la zona de influencia corre el riego de generar relaciones de dependencia, y lo que es peor, ser objeto de demandas continuas.

¿Por qué ocurre esto? La experiencia nos dice que es importante que las empresas mineras pasen de tener un enfoque de justicia (dar un pago y trato justo a las comunidades a las cuales les compraron las tierras) a tener un rol proactivo en la generación de una cultura y tejido empresarial. Aquí algunos ejemplos de lo que en Aprenda vemos con más frecuencia:

  1. Pensar que la comunidad está lista para recibir un pago justo por la tierra. Para muchas comunidades recibir una gran cantidad de dinero puede ser un verdadero problema porque desconfían del ahorro en instituciones financieras y/o no están preparados para invertir. Recuerdo una oportunidad donde, una comunidad muy desconfiada, enterró en una caja de zapatos el dinero recibido por la empresa minera; como era de suponer luego de un año cuando abrieron la caja parte del dinero se había podrido. También conocemos varios casos donde la comunidad compra activos (autos, maquinarias, etc.) para brindar un servicio a la empresa minera sin tener la menor noción de cómo administrar un negocio originando su quiebra luego de poco tiempo.}
  2. Relaciones de dependencia. Todos aplauden que la gran empresa compre productos y servicios de las MYPES bajo el esquema de negocios inclusivos. En el caso de la minería, es frecuente que las MYPES se formen a raíz del nuevo movimiento económico y comercial generado. Esto origina empresas frágiles cuyo único cliente es la empresa minera y con ello la expectativa de generar ventas mensuales que no siempre son sostenibles en el tiempo. Esto explica por qué las empresas mineras se ven constantemente presionadas y son objeto de reclamos para generar nuevas compras así no lo requieran. Las nuevas empresas tienen que aprender a diversificar sus clientes y no depender de un único ingreso. Un ejemplo clásico de ello son las empresas dedicadas a la fabricación de indumentaria y uniformes.
  3. Falta de cultura empresarial. Que se evidencia de dos formas: (a) La visión paternalista y sobreprotectora de que la gran empresa y el Estado son los responsables de regalar recursos a las personas con el ánimo de hacerse cargo de ellos. (b) La visión de que la gran empresa es una entidad que ejerce abusos de poder dada la relación asimétrica entre la ella y la microempresa. Esto origina un ánimo sensible y condiciones ideales para el conflicto social.
  4. Sentimiento de desplazamiento. Muchas veces la capacidad adquisitiva de los nuevos residentes y la mayor demanda personal por productos y servicios genera un sentimiento de desplazamiento. El ciudadano originario se siente desplazado porque ahora hay más gente y con más capacidad adquisitiva. En algunos casos, sobre todo cuando las comunidades son muy pequeñas o alejadas de la urbe, la llegada de nuevos habitantes puede generar aumento de los precios e incluso escasez de productos en zonas donde se está acostumbra producir sólo para abastecer el propio consumo. En el caso de los servicios el problema es mayor porque la oferta y las pocas competencias empresariales dificultan el desarrollo de nuevos emprendimientos capaces de satisfacer la nueva demanda con la celeridad y la calidad deseadas.

Oportunidad para todos

Por nuestra experiencia con los empresarios de la micro y pequeña empresa y la minería responsable estamos convencidos de que todos estos retos pueden resolverse mediante una estrategia integral de desarrollo económico local que desarrolle capacidades adecuadas para un mercado real sin caer en falsas promesas y asumiendo responsabilidades compartidas tanto por la empresa minera como por la comunidad que la acoge.

Nuestra propuesta de trabajo se compone de cinco fases:

  1. Evaluación de mercado. Las actividades de esta fase están orientadas a explorar el mercado local, regional y extra-región identificando oportunidades de negocio concretas y con posibilidades de éxito a corto, mediano y largo plazo. Esto garantiza que el enfoque de las siguientes etapas se fundamente en oportunidades económicas concretas que, a su vez, garanticen el éxito de la estrategia y preserven la reputación de la empresa minera.
  2. Acceso al conocimiento. Ordenar la experiencia empresarial con la que cuentan los empresarios y sus colaboradores para, sobre esta base, construir nuevos conocimientos es el objetivo común de las actividades de esta fase. Mediante cursos cortos y talleres con una metodología de enfoque lúdico los participantes aprenden cómo responder a las necesidades del mercado.
  3. Asesoría y acompañamiento. La asesoría y el acompañamiento a los negocios en operación y a los nuevos emprendimientos garantiza que lo aprendido en la capacitación se aplique al quehacer diario de los negocios. Por otro lado, el acompañamiento brindado por un tutor orienta a empresarios y emprendedores para aplicar las mejores estrategias.
  4. Acceso al capital de trabajo. Este componente asegura que las buenas ideas y las mejoras para el crecimiento y la exploración de nuevos mercados se ejecuten. Ya sea a través de capital semilla o de un crédito de negocios se estructura una oferta de financiamiento en alianza con entidades financieras especializadas en el sector.
  5. Articulación comercial. La última fase está enfocada en trabajar con los potenciales mercados para, a través de ruedas de negocios, foros, ferias de emprendimiento y visitas a potenciales clientes se asegure la sostenibilidad de los emprendimientos potenciados por la empresa minera garantizando así su independencia y éxito en el tiempo.

En el equipo de Aprenda creemos que la empresa minera puede ser la mejor aliada de las micro y pequeñas empresas trabajando juntas hacia un camino de inclusión. Día a día buscamos ser un puente entre ambos sectores identificando oportunidades en las que todos ganen.